En posición

 



En el vasto lienzo de la vida tejido,

se entretejen hilos de esperanza y destino.

Cada día nace con nuevas oportunidades,

un lienzo en blanco lleno de posibilidades.


Los problemas no son más que desafíos,

oportunidades disfrazadas en susurros y bríos.

En cada afrenta, un aprendizaje se oculta,

una lección que en el alma se consulta.


Las oportunidades son como estrellas en el cielo,

a veces brillan con un brillo intenso y bello.

Es cuestión de abrir los ojos y el corazón,

para ver en cada reto, una bendición.


En los tropiezos hallamos fuerza y valentía,

en las caídas, la oportunidad de alzarnos con energía.

Los problemas son como piedras en el camino,

nos enseñan a ser fuertes, nos hacen divinos.


En cada desafío, crecemos y avanzamos,

en cada error, aprendemos y nos transformamos.

La vida nos brinda infinitas posibilidades,

es cuestión de mirar con ojos de bondades.


Así que enfrentemos los problemas con valor,

veamos en ellos un impulso, un motor.

Cada afrenta es una puerta hacia la superación,

una oportunidad para encontrar la redención.


En cada revés, encontremos la lección,

en cada caída, la fuerza y la pasión.

La vida nos da chances para ser resilientes,

y en cada oportunidad, seremos valientes.


Así que abracemos con gratitud cada reto,

y veamos en ellos un camino perfecto.

Porque en las oportunidades que la vida nos da,

encontramos el camino hacia la luz, hacia la paz.

Comentarios