LAS MASCOTAS


En cada mirada, un mundo sin igual,
en sus ojos brillantes, el amor es total,
en cada paso juntos, un lazo que se estrecha,
las mascotas, fieles compañeras, eterna madeja.

Peludos, plumosos o escamosos seres,
nos llenan de alegría, risas y placeres,
con sus travesuras y sus mimos sinceros,
nos regalan cariño, somos sus primeros.

Un ronroneo suave, un ladrido alegre,
susurros de plumas que el viento mueve,
con sus patitas, dejan huellas imborrables,
en nuestro corazón, recuerdos inolvidables.

En cada gesto, nos enseñan humildad,
la lealtad inquebrantable de su amistad,
nos enseñan a amar sin condiciones,
a disfrutar cada día, sin pretensiones.

En su mirada, encontramos consuelo,
un refugio seguro, un cálido anhelo,
son faros de luz en noches oscuras,
con ellos, el mundo se llena de ternuras.

Nos alegran con su pura inocencia,
nos escuchan sin juzgar, sin resistencia,
nuestros confidentes más fieles,
compañeros de vida, amigos sinceros.

En el parque, corren libres y contentos,
nos enseñan que la vida es un momento,
que cada instante cuenta, que hay que disfrutar,
que el amor verdadero, no sabe de final.

Las mascotas, un regalo en esta existencia,
un lazo que perdura con consistencia,
un recordatorio de lo que es el amor puro,
en sus patitas, encontramos refugio seguro.

Así, con gratitud y admiración,
les dedicamos este humilde corazón,
a las mascotas, seres llenos de magia,
que nos regalan amor, sin pedir nada.

Comentarios