POBREZA MENTAL


Marco Antonio Lizárraga Saucedo
 
En la mente del hombre pobre

no hay riqueza que se aprecie,

solo un vacío oscuro que se adueña,

de todo su ser y le embrutece.


No hay luz en su mirada perdida,

ni hay claridad en sus pensamientos,

se ahoga en su propia miseria,

en un mundo lleno de tormentos.


No conoce la belleza del arte,

ni la música que eleva el alma,

no sabe del valor de la educación,

ni de la sabiduría que tanto ensalza.


El hombre pobre de mente,

se aferra a la ignorancia como un manto,

se aleja de todo lo que le enriquece,

y se hunde en su propia desencanto.


Es una triste realidad que duele,

ver cómo el ser humano se despoja,

de su capacidad de ser libre,

de su potencial que se deshoja.


Ojalá que la luz de la educación,

ilumine las mentes más oscuras,

y les muestre el camino hacia el progreso,

hacia la vida llena de aventuras.


Que el hombre pobre de mente,

encuentre la riqueza que le hace falta,

y que la pobreza mental sea solo,

una triste historia del pasado.

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