Marco Antonio Lizárraga Saucedo
En el ocaso, la sensación es tenue
La respiración se agota, y el sollozo se apaga en seco
No soporto este cansancio crónico que la vida me ha estado brindando
Mi existir ha sido un camino de hieles y sinsabores que me pregunto que hago aquí.
Basta el mundo para existir, pero no para actuar, basta para sobrevivir, pero no para vivir.
El hombre y la mujer nacen solos, no vienen acompañados, pero siempre se sienten solos
A pesar de haber estado solo durante 9 meses de gestación al final la vida lo coloca en un punto
Que tiene que buscar a alguien
Ahí es donde uno se complica la existencia, ¿acaso no hay más que reproducirse?
En la praxis, nos gusta la soledad, pero nos gusta estar acompañados, nos gusta filosofar y joder
¿Que tan sencilla es la vida? ¿Que tan aleccionadora es si sólo nos enfocáramos en nosotros?
Nacemos, vivimos, morimos.
Y en el intervalo intermedio cuando buscamos la soledad
Vinimos al mundo en soledad, buscarmos una pareja para vivir la vida, pero morimos solos.
¿Que se puede esperar de mis experiencias, mi vida? ¿Es legado es sólo a través de la crianza?
Mejor me quedo callado, mejor razono en lo que tengo, y como mejorarlo
Por que si no, la vida será más del carajo de lo que ya es.}