Marco Antonio Lizárraga Saucedo
Anhelo el espíritu del día
La sensación del calor de tu aliento
Quisiera penetrar en tus secretos
Y llegar a formar algo eterno
Hay veces que el tiempo pasa
y no podemos evitar
que hay muchas oportunidades
en la vida que tienen que ocurrir.
No importa cuánto luche uno
siempre cae en el mismo punto
no obstante, hay una realidad
que nada es lo que parece
La verdad o la mentira
¿qué es lo que son?
más que la misma relatividad
de la misma existencia
Pasa el tiempo y este no para
y se refleja en nuestras caras
que las dudas, los errores y pecados
cargamos con ellos y están a un lado.
Aun así el arrepentimiento solo es de perder
a un ser querido y no haberle dicho
lo que siempre sentías por el
y este haya dejado de existir con amor comprimido por ti
Hay veces que quiero llorar
otras tantas sonreír,
pero el tiempo y la vida
me robaron ese placer carnal.
No niego que la felicidad es anímica,
y que el amor solo es una satisfacción
la soledad siempre está presente
aunque tengas a alguien enfrente
Hay tanto que decir y poco por hacer
que el tiempo transcurre en nuestra piel
que no se tiene contemplación
de lo que pudimos hacer y no se hizo
Mucho quisiera despedirme de esta vida
agradeciendo a los que me rodean,
pero todos me hicieron daño
no hubo una sola alma que no lo hiciera
Hay veces que hay que llorar, otras veces
mejor ni hablar, pero siempre, siempre
en la mente guardaré lo que atesoro,
un amor esperanzado que se lo tragó
la decepción y el llanto acumulado.
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